Para el Liverpool: una despedida emotiva. Robertson, fichaje estrella llegado del Hull City en 2017 por 8 millones de libras, fue clave en la era Klopp y, en su prime, el mejor lateral izquierdo del mundo. Sin embargo, a sus 32 años la edad ya pesaba, así que el club fichó a Milos Kerkez el pasado verano para sustituirlo y, de haber recuperado a Kostas Tsimikas de la Roma, habría traspasado a Robertson incluso en invierno. Sin embargo, Kerkez aún no se ha asentado y, tras la difícil temporada 2025-26, se notó que la experiencia y la personalidad de Robertson se echarán de menos. La afición teme que, junto a la marcha de Mohamed Salah, el nivel baje aún más.Nota: D
Para el Tottenham: fichaje sorprendente. Los Spurs intentaron incorporarlo en enero, aunque no era prioritario. Aunque carecían de profundidad en varias posiciones, el lateral izquierdo no era una de ellas: con Ben Davies lesionado, aún contaban con Destiny Udogie, Djed Spence y el joven Souza. La idea era que su experiencia aportara liderazgo a un vestuario convulso y respaldara la filosofía de Roberto De Zerbi. Llega gratis, pero sigue pareciendo un fichaje innecesario.Nota: C
Para Robertson: Decisión extraña. Se entiende que quisiera salir en enero: era suplente de un jugador irregular y buscaba minutos en la Premier antes del Mundial, algo que los Spurs prometían. Finalmente jugó más de lo esperado tras el parón, por lo que llega en forma a la MLS; aun así, nunca hubo opción de que se quedara en Anfield, ya que el Liverpool no le ofreció renovación. Tenía otras opciones, como la Juventus, por lo que extraña que elija un club que apenas evitó el descenso. Quizá ahora ve a los Spurs como una opción más atractiva, gracias a la posible mejora que De Zerbi puede aportar en verano. Sin embargo, no creemos que vaya a jugar mucho más en Londres que la temporada pasada en Anfield.Nota: C
Mark Doyle