Su renovación es un voto de confianza tras una temporada marcada por las lesiones. Gvardiol fue elegido mejor jugador del club en 2024-25, pero al año siguiente sufrió una fractura de pierna que lo marginó cuatro meses.
Su versatilidad, ya sea como central o lateral izquierdo, lo hace imprescindible para Pep Guardiola. Volvió en mayo y jugó ante el Crystal Palace y el Aston Villa en la última jornada. Durante las negociaciones el club se mostró optimista y, en las últimas semanas, las conversaciones avanzaron hacia un desenlace positivo.