El martes 9 de junio, pocos días antes del Mundial 2026, una reunión en el Hotel Santo Mauro de Madrid marcó el inicio de una nueva era para el Real Madrid. Mourinho se reunió con el director general, José Ángel Sánchez; el jefe de ojeadores, Juni Calafat; y el agente Jorge Mendes para planificar la reestructuración veraniega.
A diferencia de anteriores técnicos como Carlo Ancelotti, cuyas peticiones de refuerzos solían ignorarse,fuentes de ESPNseñalan que el “Special One” es ahora el principal artífice de la política de fichajes.
La prueba está en las cifras: en 2025 los fichajes promediaron 21 años, pero este verano, con las llegadas de Marc Cucurella, Bernardo Silva e Ibrahima Konaté —y la esperada de Denzel Dumfries—, la media sube a casi 29.
Mourinho no prepara un equipo para el futuro, sino uno para ganar ya, con veteranos experimentados antes que jóvenes promesas.