Fichar a Fernández dependerá de que Florentino Pérez autorice un gasto millonario.
El Chelsea pide 120 millones de libras (150 millones de dólares) y, aunque el club ya trabaja en el mercado, esa cifra sigue siendo el principal escollo. Antes de fichar, el club prioriza salidas y rescisiones para equilibrar sus cuentas.
Además, la incertidumbre sobre el futuro de Vinicius Junior, cuyas negociaciones de renovación están paralizadas, obliga a la directiva a fijar un límite de gasto para cumplir con las exigencias de Mourinho.