La reelección de Florentino Pérez como presidente del Real Madrid hasta 2030 marca el inicio de una revolución en el Santiago Bernabéu.
Pérez ganó las elecciones del 7 de junio con el 65 % de los votos, superando a Enrique Riquelme.
Desde entonces, según«Marca», el club ha cerrado 13 operaciones de fichajes y salidas, además de promocionar canteranos, convirtiendo junio en un mes clave bajo el mandato de Pérez.
Álvaro Arbeloa fue la primera víctima: el exentrenador del Castilla, que había asumido el primer equipo a mitad de temporada para apagar un incendio, abandonó su puesto sin oportunidad de triunfar en Liga ni en Champions.
Se le encargó mantener la calma hasta elegir sucesor. El elegido llegó con viejas claves: José Mourinho, oficial el 11 de junio tras firmar por tres años, hasta 2029.
El club pagó al Benfica 15 millones de euros —cantidad que se duplicó tras las elecciones— para que regresara el técnico que lo ganó todo en España entre 2010 y 2013, salvo la Liga de Campeones. Ahora su misión es apaciguar el vestuario, gestionar salidas y reforzar lo necesario.
Antes de que arrancara el mercado, en mayo ya se habían despedido varios jugadores, El 23, la afición del Bernabéu se levantó con las sillas en alto para despedir a Dani Carvajal y David Alaba, cuyos contratos acababan el 30 de junio.
Carvajal se fue como el segundo jugador con más títulos del club (27), a uno solo de Modrić, mientras que Alaba, afectado por la rotura del ligamento cruzado anterior en diciembre de 2023, sumó 11.
A esa lista se sumó Dani Ceballos, en quien Mourinho no confió y a quien el club dejó marchar gratis pese a tener contrato.
Al mismo tiempo, llegaron Ibrahima Konaté y Denzel Dumfries (aún no oficial), fichajes anunciados durante la campaña electoral como muestra de las promesas del club: El central, libre del Liverpool, firmó hasta 2030; el lateral, fichado del Inter por 20 millones, competirá con Trent Alexander-Arnold.
El 17 de junio llegó Bernardo Silva, agente libre del Manchester City, firmando hasta 2028 tras superar la competencia de Barcelona y Atlético.
Por último llegó Marc Cucurella, procedente del Chelsea, en una operación que rondó los 60 millones de euros con las cláusulas y que lo vincula al club hasta 2032.
Además, Endrick volvió de su cesión al Lyon, donde recuperó su olfato goleador y la confianza.
El club blanco lo incorporó a la pretemporada para que compita por un lugar en el once de Mourinho.
La cantera también aportó ingresos: Mario Martín fichó por el Getafe, que pagó 3,5 millones por el 50 % de sus derechos, mientras que el Madrid retuvo el resto y el derecho de tanteo.
Después, Víctor Muñoz firmó con el Liverpool por 40 millones, de los cuales el Madrid recibió 20, sin cláusula de recompra pero con derecho de tanteo.
A finales de mes llegó la operación más llamativa: Nico Paz, que batió récords al convertirse en el segundo canterano más caro de la historia, solo por detrás de Álvaro Morata.
El Madrid vendió el 50 % restante a Como por 60 millones, atendiendo al deseo del jugador de quedarse un año más en Italia, pero se reservó una recompra unilateral de unos 80 millones en 2027.
En total, el club ha ingresado casi 80 millones con jugadores que partían como secundarios. «La Fábrica» vuelve a ser rentable justo antes de una temporada clave.