Según el informe, Infantino quiere que la final se juegue en el Santiago Bernabéu, gracias a su cercanía con el presidente del Real Madrid y al valor histórico del estadio.
La idea recuerda al Azteca de México, que ya acogió tres inauguraciones y dos finales del Mundial.
La FIFA reconoce las ventajas de otros estadios, pero reitera que el proyecto del Mundial 2030 nació en la Península Ibérica.
Además, la sombra del actual Mundial se extiende por los pasillos de la FIFA, pues la reciente intervención del presidente estadounidense Donald Trump ha causado conmoción al traspasar los límites habituales de la federación en asuntos deportivos.
De haber guardado silencio, la polémica habría quedado en el ámbito mediático; sin embargo, sus declaraciones, sobre todo la promesa de anular la sanción al delantero estadounidense Balugon, han avivado los ánimos en el fútbol.
El informe recuerda que en marzo se celebrarán las elecciones a la presidencia de la FIFA, durante el congreso de la federación en Marruecos.
De mantenerse el escenario actual, la final del Mundial 2030 se jugaría el 21 de julio en el Santiago Bernabéu.