El club español Real Madrid anunció la adopción de una postura firme y contundente contra la reventa de abonos de temporada y de entradas individuales para todos los partidos del club en las distintas competiciones, a través de un nuevo código disciplinario que contempla sanciones ejemplarizantes que pueden llegar hasta la pérdida definitiva de la condición de socio y la prohibición de acceder al estadio Santiago Bernabéu durante 3 años.
La junta directiva del club blanco aprobó el pasado martes el nuevo código disciplinario que define estas posibles infracciones y sus consecuencias disciplinarias, en un paso que no es el primero de su tipo, ya que el club había expresado en repetidas ocasiones su preocupación por este tipo de actividades ilegales que perjudican los intereses de la afición auténtica.
**Una decisión histórica que sacude el Bernabéu: el Real Madrid anuncia sanciones sin precedentes**
El artículo 10 del nuevo código, relativo a las infracciones muy graves, estableció una lista exhaustiva de conductas prohibidas, que incluyen «el uso no autorizado, la adquisición, la oferta, la venta, la reventa, la transmisión, la cesión o la comercialización de carnés de socio, abonos de temporada, entradas, asientos, credenciales, códigos o permisos de acceso».
La conducta se considera una infracción muy grave cuando afecta a un número elevado de títulos o eventos, cuando se lleva a cabo de manera concertada u organizada, o a través de medios de amplia difusión, cuando se integra en un circuito de intermediación o comercialización, cuando utiliza plataformas, empresas, agencias o estructuras creadas para este fin, o cuando implica manipulación, falsificación u ocultación fraudulenta.
**Criterios precisos para detectar las redes organizadas**
El club blanco considera que una actividad es organizada «cuando muestre, en función de sus circunstancias objetivas, una coordinación, estructura, reiteración o entidad suficientes para acreditar su integración en un uso no autorizado o en un circuito comercial».
En su evaluación de las infracciones, el Real Madrid tendrá en cuenta el origen de los distintos socios y la posibilidad de acceder a ellos a través de la misma persona, grupo o intermediario, además del uso de los mismos dispositivos, métodos de pago, cuentas, números de teléfono, direcciones de correo electrónico o canales de comunicación.
También se tendrá en cuenta el uso de plataformas digitales, redes sociales, agencias, entidades o servicios de intermediación, así como cualquier otro elemento que revele una actuación coordinada.
**No hace falta acreditar la existencia de una organización formal**
En un paso llamativo, la nueva normativa aclaró que «no será necesario acreditar la existencia de una organización formal, identificar a todos sus miembros, ni que el socio participe personalmente en la entrega final del título», en clara referencia al endurecimiento del control y a la facilitación de los procedimientos de prueba contra los infractores.
**Sanciones estrictas que llegan hasta la expulsión definitiva**
Dada la gravedad de estas infracciones, todos aquellos que puedan ser objeto por parte del club de este tipo de procedimientos quedan sujetos a sanciones estrictas que comienzan con una «suspensión temporal de la condición de socio por un periodo de entre dos y tres años», y que pueden llegar a la «pérdida de la condición de socio» y a la «pérdida definitiva de la condición de socio».
Las sanciones también incluyen «impedir a los infractores el acceso a las instalaciones del club durante un periodo de entre dos y 3 años», en un duro golpe a todo aquel que se atreva a especular con las entradas de los partidos del club blanco o a aprovechar su condición de socio con fines comerciales ilícitos.
Este paso decisivo se enmarca en los esfuerzos continuos del Real Madrid por proteger los derechos de sus socios y de su afición auténtica frente a los especuladores e intermediarios que aprovechan la gran demanda de entradas de los partidos para obtener beneficios ilícitos, en un momento en el que el club busca garantizar que las entradas lleguen a quienes las merecen a precios justos y transparentes.