Un informe periodístico afirmó este lunes que el portugués José Mourinho, entrenador del Real Madrid, recibió un fuerte impulso durante las últimas horas.
El diario "[Marca](https://www.marca.com/futbol/real-madrid/2026/08/03/tres-nuevos-fichajes-mourinho.html)" explicó que Mourinho pidió refuerzos y los ha obtenido, aunque no requirieron ningún coste de traspaso, ya que forman parte del equipo desde hace tiempo.
Vinicius, Bernardo Silva e Ibrahim Díaz regresaron finalmente al equipo del técnico, que recuperó a tres jugadores nada desdeñables de una sola vez.
Para un vestuario que entrenó con una plantilla limitada durante semanas, el regreso del trío supone una bocanada de aire fresco para un grupo que hasta ahora se apoyaba en los jugadores de la academia y en un reducido número de veteranos.
La necesidad era apremiante. Tras más de 20 sesiones de entrenamiento en Valdebebas, el técnico portugués reclamó más jugadores para completar el once titular que mostró señales prometedoras ante la Fiorentina, y para reforzar al equipo antes del inicio de LaLiga.
Y comentó: "Me temo que no todos los jugadores estarán disponibles, y me gustaría entrenar con otros jugadores durante tres semanas. Pero eso no es posible".
La pretemporada, que siempre ha sido delicada con equipos repletos de jugadores internacionales, le obliga a construir un equipo en poco tiempo que aún no ha entrenado con toda su fuerza.
Vinicius es el más destacado de los que regresan, y su vuelta es rotunda. El brasileño lideró a la selección de su país en el Mundial, aunque sus esfuerzos no fueron suficientes para superar a Noruega en los octavos de final, y no faltó a los titulares de los periódicos durante sus vacaciones.
Al margen de su notable transformación física, lo que realmente inquieta en el Real Madrid es su futuro.
Como informó el diario "Marca" hace unos días, tiene una oferta para renovar su contrato, y el club no la mejorará: o firma o es vendido en agosto, ya que su contrato finaliza en 2027, y es seguro que no se marchará gratis. Es una situación que nadie acepta, y parece que este asunto se alargará y se alargará hasta que se resuelva.
Junto a él regresan Bernardo Silva e Ibrahim Díaz, dos jugadores de roles diferentes pero que gozan del mismo nivel de vitalidad.
El centrocampista portugués, que se incorporó recientemente en un fichaje libre procedente del Manchester City a petición de Mourinho, llega para reforzar un centro del campo que necesitaba con urgencia sus aportaciones, aquellas que no ofreció en el decepcionante Mundial con Portugal.
Su control del balón y su nivel de esfuerzo son exactamente lo que busca el técnico para dotar al equipo de mayor eficacia.
Ibrahim Díaz, por su parte, llega con la moral alta tras haber conducido a Marruecos hasta los cuartos de final.
Ibrahim llega para reforzar la potencia ofensiva en la banda derecha, una posición que carecía enormemente de jugadores del primer equipo, hasta el punto de que Mourinho se vio obligado a recurrir a Dumfries en ese costado ante la Fiorentina.