Bernardo Silva se entrena actualmente en Valdebebas bajo la dirección de José Mourinho y, aunque el jugador portugués estaba disponible tras finalizar su contrato con el Manchester City y era conocido su deseo de jugar en España, su fichaje por el Real Madrid no estaba sobre la mesa.
Pero la llegada de Mourinho al conjunto blanco lo cambió todo, hasta el punto de que Silva rechazó la oferta del Atlético de Madrid por la insistencia del técnico portugués en que se uniera a él en su segunda etapa en el Bernabéu; asimismo, el Barcelona fracasó en su intento de ficharlo.
Para Mourinho, Bernardo Silva podría ser una segunda versión de Luka Modric, pese a la diferencia en su estilo de juego, según informó el diario "[Marca](https://www.marca.com/futbol/real-madrid/2026/08/03/mourinho-chico-bernardo-silva.html)".
Fue Mourinho quien pidió originalmente el fichaje del croata en el Real Madrid, al que incorporó desde el Tottenham con dificultad, tal y como ha hecho ahora con Bernardo Silva.
No obstante, el jugador portugués evolucionó a lo largo de los años bajo la dirección de Pep Guardiola en el Manchester City, hasta convertirse no solo en capitán del equipo, sino también en el jugador favorito del técnico español.
Bernardo Silva puede jugar en la banda derecha, donde comenzó su carrera como extremo, y ha modificado su posición a lo largo de los años debido a la pérdida de velocidad, pero garantiza una gran calidad en la posesión del balón.
También puede jugar como centrocampista por la derecha, o como creador de juego, y contribuir a la construcción de los ataques y en el mediocampo, como hizo en el Manchester City para apoyar a Rodri, con quien probablemente se reencuentre en el Real Madrid.
Ante la fuerte competencia en el conjunto madridista, el exjugador del City estará dispuesto a ofrecer ayuda allí donde sea necesario y, como cualquier otro jugador, tendrá que ganarse el puesto de titular, pero su versatilidad en las posiciones y la confianza que Mourinho deposita en él son indicios de que podría desempeñar un papel clave en el proyecto del técnico.
El Real Madrid dirigido por Mourinho será un equipo fiel al estilo de su entrenador, veloz en las transiciones ofensivas para aprovechar la rapidez de sus atacantes, como Mbappé, Diomandé (si se completa la operación), Valverde o Vinicius, si se aclara su futuro y permanece en Madrid.
Pero el técnico portugués es consciente de que el fútbol moderno exige dar todo lo posible, mantener el control, aportar madurez a un equipo joven en todas las posiciones, defender con el balón y controlar el ritmo de juego cuando sea necesario, y ahí es donde destaca el papel de Bernardo Silva.
Mourinho insistió en fichar a Bernardo Silva porque sabía que es un jugador capaz de lograr resultados inmediatos, además de representar una fuerza unificadora en un equipo que, desde la marcha de Modric y Kroos, y ahora Nacho, Benzema y Carvajal, ha carecido de líderes dentro y fuera del campo.
Fede Valverde es actualmente el primer capitán, y Mourinho le pedirá también reforzar su papel en ese puesto; Vinicius es el segundo capitán, y Thibaut Courtois se ha incorporado recientemente a los capitanes del equipo.
Bernardo Silva nunca antes había trabajado con Mourinho en el Real Madrid, pero ambos se conocen bien, y el internacional portugués llega con una experiencia que le permitirá integrarse con fluidez en el equipo y comprender las exigencias del entrenador.
En su última temporada con el Manchester City, Silva disputó 55 partidos: todos los partidos de la Premier League, que fueron 38 (cerca de 3.000 minutos), ocho partidos en la Liga de Campeones, cuatro partidos en la FA Cup y tres partidos en la Copa de la Liga, lo que confirma su notable brillantez a los 31 años.
El Real Madrid ha roto su política habitual en el mercado de fichajes, en parte porque se unió al conjunto blanco en un traspaso libre, y también porque el jugador ha demostrado que merece ser titular.