Rodri
Cuando hace algo más de dos meses comenzó el gran pulso en torno al puesto de presidente en el Real Madrid, Florentino Pérez, entonces presidente y finalmente ratificado en el cargo, desveló de cara a la opinión pública que se presentaría muy pronto una gran oferta por un «jugador del calibre de Cristiano Ronaldo o Kaká».
Pero ni llegó el rumoreado Michael Olise procedente del Bayern de Múnich, ni cuajó la oferta confirmada oficialmente al delantero del Atlético de Madrid Julián Álvarez. Los blancos tampoco han gastado todavía la cantidad de «al menos 150 millones de euros» que Pérez había puesto sobre la mesa, pero sí ficharon a Yan Diomande, del RB Leipzig, por un traspaso base de 125 millones.
Está claro: Olise, Álvarez, Diomande, todos son futbolistas puramente ofensivos. Pero lo que le falta al Real desde hace ya dos años, desde el final de la era del tridente en el centro formado por Toni Kroos, Luka Modric y Casemiro, es un mediocentro defensivo de nivel internacional. Naturalmente, no está descartado que los madridistas cubran ese enorme vacío antes de que termine el mercado de fichajes. Pero que ahora se haya vuelto a invertir una suma descomunal en un atacante con Diomande demuestra la mala priorización del Real en el mercado.
Rodri
El no de Rodri, un duro revés para el Real Madrid
Y eso que últimamente con Rodri ya estaba todo preparado. El madrileño de nacimiento ya había comunicado en primavera que, pese a su pasado en el Atlético de Madrid, puede imaginarse jugando para los blancos. «Que haya jugado en el Atlético no me impide jugar en el Real. Hay más jugadores que han seguido ese camino», dijo.
Sin embargo, todo apunta a que el pivote y mejor jugador del Mundial se marchará del Manchester City al FC Barcelona. La oferta del Real, como dejó claro ahora su agente Pablo Barquero, fue rechazada por Rodri.
Para el Real, eso supone un duro revés. En el club estaban prácticamente convencidos de que Rodri podía convertirse en un factor decisivo en el nuevo comienzo con José Mourinho para hacer olvidar la temporada pasada sin títulos. Y ahora es precisamente el odiado archirrival de Cataluña el que se cruza en el camino.
Hansi Flick
Hansi Flick
El inminente fichaje de Rodri por el Barcelona, un auténtico golpe de efecto
Así, por el momento, el Real se queda al descubierto. De nuevo no tiene a nadie que pueda ordenar el juego por detrás de la línea ofensiva formada por Kylian Mbappé, Vinicius Junior y ahora Diomande. De nuevo afronta, a día de hoy, la temporada con Aurélien Tchouaméni y Fede Valverde en esa posición, aunque en el pasado quedó claro en ambos casos que carecen de esa capacidad.
Para el Barça, en cambio, el inminente fichaje de Rodri es un auténtico golpe de efecto, y no solo por la eterna rivalidad con el Real. Al fin y al cabo, el equipo de Hansi Flick, que últimamente humilló dos veces seguidas al Real en la Liga, recibe un recambio de primer nivel muy necesario para el nuevamente lesionado de larga duración Frenkie de Jong. Además, Rodri llega a un equipo compuesto por varios jugadores españoles con los que el futbolista de 30 años se proclamó campeón del mundo recientemente.
Aun así, no se puede obviar que la tensión dramática en el duelo entre Real y Barça sigue aumentando. El conflicto tiene raíces históricas y suma ya decenas de episodios, pero los enfrentamientos del pasado reciente recuerdan a momentos cumbre de los años 2000 en torno al controvertido fichaje de Figo del Barcelona por el Madrid.
laporta perez
laporta perez
Nueva entrega de la eterna rivalidad entre Real Madrid y FC Barcelona
Ahí está el sainete del escándalo Negreira, que sigue latente hasta hoy y que, desde que salió a la luz a principios de 2023, ha sacudido la confianza en los árbitros de la Primera División y en el que el Real se personó como acusación particular en el procedimiento penal contra el Barcelona. La consecuencia: desde entonces, especialmente en el Clásico entre ambos clubes, cada decisión arbitral controvertida está bajo la lupa del caso Negreira.
Este episodio provocó una guerra sucia tras otra. Después de la entrada del Real en el proceso, el presidente del Barça, Joan Laporta, respondió con un contraataque y calificó a los madrileños como el «club del régimen», que históricamente y hasta hoy habría sido favorecido por los árbitros.
Eso hizo que las relaciones institucionales —Pérez y Laporta, por ejemplo, colaboraron estrechamente entre bastidores en la planificación de la Superliga— acabaran derrumbándose por completo. El final de esa alianza fue al mismo tiempo también el final de la tradicional comida conjunta de las directivas antes de los Clásicos. Además, el Real negó en varias ocasiones el habitual lugar de honor en el palco VIP.
rodri
¿Cómo reaccionará el Real Madrid al no de Rodri?
Y luego estuvo también el asunto de Álvarez: tras el anuncio de Pérez de un fichaje récord, el Real confirmó en un comunicado que ofreció al Atlético 150 millones de euros por el argentino, pero que la oferta fue rechazada por el rival ciudadano. El Barça, que desde hace tiempo es considerado un club muy interesado en Álvarez, se quedó con cara de circunstancia. Con la oferta hecha pública por el Real, probablemente se elevó a propósito el precio del jugador de 26 años. Álvarez sigue actualmente a sueldo del Atlético.
Sin olvidar la escalada en la entrega del Balón de Oro 2024, que estos días adquiere un cariz completamente nuevo. El Real boicoteó entonces la gala de entrega del premio en protesta por la victoria de Rodri sobre Vinicius Junior.
El giro actual, con Rodri, precisamente el gran agravio del Real de hace dos años, cambiando ahora a Cataluña, supone así una bofetada en pleno rostro para los madridistas. La intensidad tóxica del duelo entre ambos clubes ya casi no conoce límites. Que habrá continuación, es seguro. Cómo reaccionará deportivamente el Real al no de Rodri, en cambio, no.