El regreso de José Mourinho al Real Madrid no fue solo una nueva página en su trayectoria como entrenador, sino que llegó cargado de recuerdos de una de las etapas más polémicas del club español. El técnico portugués, cuyo nombramiento como entrenador del equipo se confirmó en junio de este año, vuelve al estadio Santiago Bernabéu tras largos años de una primera experiencia que terminó en medio de un ambiente cargado y agudas disputas con varias estrellas del equipo, encabezadas por su capitán histórico, Iker Casillas.
El regreso de Mourinho al Real Madrid reabre el capítulo de las disputas que sacudieron el vestuario durante su primer mandato, especialmente su tensa relación con Casillas, que llegó a un punto en el que el guardameta español perdió su lugar como titular, pese a su gran estatus dentro del club.
Iker Casillas fue uno de los jugadores más afectados por las disputas que estallaron dentro del Real Madrid durante la tercera temporada de Mourinho, después de encontrarse fuera del once titular durante largos periodos, en una decisión que generó mucha polémica dentro y fuera del club.
Casillas es una de las mayores leyendas del Real Madrid, tras defender los colores del club en 725 partidos a lo largo de 25 años, y logró durante su carrera coronarse con tres títulos de la Liga de Campeones de Europa y cinco títulos de la Liga española.
Pese a este estatus histórico, el guardameta español vivió una etapa difícil durante la temporada 2012-2013, cuando su papel se redujo bajo la dirección de Mourinho, aumentando la intensidad de las disputas entre ambas partes con el paso del tiempo.
Casillas habló con franqueza sobre su relación con el técnico portugués, diciendo: "La relación entre José y yo era muy fría. En aquellos años, creo de verdad que las cosas llegaron a un punto en el que finalmente se rompió la cuerda".
Y la crisis no se detuvo en los límites de la relación personal entre Mourinho y Casillas, sino que sus consecuencias se extendieron al vestuario y afectaron de manera clara a la relación del técnico portugués con varias de las principales estrellas del equipo.
### Sami Khedira: el vestuario se convirtió en una pesadilla
Sami Khedira, exjugador del Real Madrid, reveló que la disputa entre Mourinho y Casillas no fue solo una crisis entre un entrenador y un portero, sino que tuvo un impacto directo en el ambiente de todo el equipo.
Khedira dijo: "Iker es una leyenda en el Real Madrid y cuenta con el cariño de todos los aficionados del club. Mourinho lo puso en el banquillo, no hablaba con él e incluso habló mal de él en los medios de comunicación; por eso el vestuario se convirtió en una pesadilla, con franqueza".
Y añadió: "Después de eso, la relación entre José y muchos jugadores se deterioró, como Cristiano y los jugadores españoles, Casillas y Sergio Ramos. Y esos jugadores eran de suma importancia para el ambiente del vestuario".
El testimonio de Khedira revela la magnitud de la división que vivió el vestuario del Real Madrid en aquella etapa, después de que las disputas individuales se convirtieran en una crisis más amplia que afectó a la relación entre el entrenador y varios de los pilares fundamentales del equipo.
Ese ambiente fue uno de los factores más destacados que ensombreció la tercera temporada de Mourinho con el Real Madrid, en un momento en que el equipo fracasó en dar continuidad a los éxitos logrados durante las temporadas anteriores.
### Mourinho responde: me di cuenta de que eran jugadores mimados
Por su parte, Mourinho tiene una versión completamente distinta sobre las causas de la tensión en su relación con Casillas y los jugadores españoles, y reveló parte de ella dentro de una nueva serie documental en la plataforma "**Netflix**" que repasa su trayectoria como entrenador.
El técnico portugués, de 63 años, considera que algunos comportamientos de Casillas durante su etapa al frente del equipo le revelaron pronto la existencia de una mentalidad que no estaba dispuesto a aceptar dentro del vestuario.
Mourinho dijo en declaraciones recogidas por "[**BBC Sport**](https://www.bbc.com/sport/football/articles/cr7kldj1583o)": "En las tres primeras veces que hablé con Casillas como capitán, lo primero que me dijo fue: quiero pedir más días de descanso para los jugadores de la selección nacional".
Y añadió: "La segunda vez que habló conmigo, dijo: me gustaría pedirte que aplaces la hora de las sesiones de entrenamiento una hora, porque el tráfico en Madrid es muy intenso a la hora que has fijado para el entrenamiento".
Mourinho continuó relatando los detalles de su relación con Casillas, diciendo: "Y en la tercera vez, dijo: no queremos ir al hotel; preferimos reunirnos el día del partido e ir directamente al estadio para disputar el encuentro".
Tras estas situaciones, Mourinho llegó a la convicción de que algunos jugadores del equipo manejaban su estatus de una manera que no encajaba con su estilo riguroso de dirección.
Concluyó su relato diciendo: "En un breve periodo de tiempo, me di cuenta de que eran jugadores mimados".
### La rivalidad entre el Real Madrid y el Barcelona avivó aún más el fuego
La relación de Mourinho con Casillas no estaba ligada únicamente a decisiones técnicas o administrativas dentro del equipo, ya que la histórica rivalidad entre el Real Madrid y el Barcelona jugó un gran papel en el aumento de la tensión durante aquella etapa.
La rivalidad entre los dos eternos rivales había alcanzado su punto máximo, especialmente con la intensificación del enfrentamiento entre Mourinho y Pep Guardiola, entrenador del Barcelona en aquel entonces, después de que los partidos del Clásico se convirtieran en enfrentamientos de gran tensión dentro y fuera del campo.
Pero la intensidad de la rivalidad no se detuvo en los límites de los dos clubes, sino que se extendió a la relación entre los jugadores dentro de la selección española, con la presencia de varias estrellas del Real Madrid y del Barcelona dentro de la plantilla de una misma selección.
Casillas reveló otra disputa con Mourinho relacionada con la postura del técnico portugués respecto a sus compañeros en la selección española que representaban al Barcelona, algo que complicó aún más la relación entre ambas partes.
Mourinho fue claro en su postura, afirmando que no estaba dispuesto a ceder en la rivalidad entre los dos clubes, incluso cuando se trataba de jugadores de la selección española.
El técnico portugués dijo: "Hay cosas que no acepto y que nunca aceptaré, y cuando alguien no me respeta, eso representa un problema".
Y añadió: "Yo digo: esta es la rivalidad entre el Barcelona y el Real Madrid. Cuando os unáis a la selección, entonces podéis besaros los unos a los otros, pero no ahora; aquí el asunto es como una guerra".
Así, la relación entre Mourinho y Casillas se convirtió en una de las historias más polémicas de la historia reciente del Real Madrid, después de que las decisiones técnicas se entrelazaran con los conflictos del vestuario, además de la feroz rivalidad con el Barcelona.
Y con el regreso de Mourinho al Real Madrid de nuevo, vuelven al primer plano los recuerdos de aquella polémica etapa, especialmente porque el técnico portugués inicia su segundo mandato siendo plenamente consciente de la magnitud de los desafíos que le esperan, y de los recuerdos que siguen presentes en la mente de la afición del club.