José Mourinho, director técnico del Real Madrid, tomó su decisión sobre el caso de la crisis entre la dupla del equipo, Aurélien Tchouaméni y Fede Valverde, que estalló al final de la temporada pasada.
Hace más de 3 meses, se produjo un altercado entre los jugadores dentro del vestuario del equipo, y todo terminó con el traslado del jugador uruguayo al hospital tras recibir un fuerte golpe a la altura de la cabeza.
Según el diario "[As](https://www.footmercato.net/a1399491255371201222-real-madrid-jose-mourinho-a-tranche-apres-laltercation-entre-tchouameni-et-valverde)", José Mourinho confía enormemente en Tchouaméni y Valverde para reconstruir al Real Madrid.
El entrenador portugués espera que aquel incidente haya quedado definitivamente zanjado, para poder ejecutar su plan respecto a ambos.
Los dos jugadores declararon públicamente que se habían reconciliado, pero no han jugado juntos en ningún partido desde el incidente ocurrido el 7 de mayo.
Por ello, se supone que su regreso conjunto a Valdebebas confirmaría la total desaparición de la tensión.
Para Mourinho, el principal problema reside en el aspecto deportivo, ya que su proyecto depende en gran medida de la armonía entre los jugadores del centro del campo.
El entrenador portugués desea utilizar a Valverde y Tchouaméni en un doble pivote, por detrás de Yan Diomandé, Kylian Mbappé, Vinicius Junior y Bellingham.
Sin embargo, el técnico no prevé ninguna intervención concreta ni reuniones adicionales entre los jugadores, al considerar que el asunto ha quedado resuelto internamente.
Mourinho decidió no intervenir salvo que surjan nuevas tensiones, ya que el éxito de su plan dependerá especialmente de la capacidad de Tchouaméni y Valverde para recuperar el entendimiento y la armonía entre ambos.