Las primeras fases de la preparación del Real Madrid para la nueva temporada supusieron una oportunidad para poner a prueba a los jugadores, incluidos varios de los recién llegados.
Denzel Dumfries fue uno de los más destacados entre ellos, ya que su fichaje procedente del Inter de Milán por 20 millones de euros apuntaba en un principio a que llegaba para ocupar el lugar de Trent Alexander-Arnold en el puesto de lateral derecho.
El jugador neerlandés parecía la opción ideal para reforzar la plantilla, como un recambio que aliviara la presión sobre el futbolista inglés durante una temporada repleta de desafíos, según informó el diario "[Marca](https://www.marca.com/futbol/real-madrid/2026/08/13/mou-siembra-duda-2.html)"
Se esperaba que Trent fuera uno de los jugadores más importantes del entrenador José Mourinho en la línea defensiva, tras una primera temporada irregular con el Real Madrid.
Sin embargo, su limitada participación en los tres primeros partidos amistosos lo dejó en una situación inestable, ya que afronta una feroz competencia con Dumfries. Con la ausencia de numerosos jugadores por el Mundial, Mourinho se vio obligado a reconstruir el equipo y, en medio de este proceso, el puesto de lateral derecho se convirtió en un gran reto por la presencia de jugadores destacados.
Las pruebas lo confirman: en el partido ante la Fiorentina, Arnold arrancó en el puesto de lateral y Dumfries entró por delante de él en la banda; el inglés completó el encuentro y el neerlandés fue sustituido en el minuto 75.
En el segundo partido contra el Ferencváros, Mourinho invirtió los papeles: Dumfries fue titular y Trent entró en la segunda parte.
Y en el tercer partido contra el Deportivo de La Coruña, Mourinho repitió el mismo plan, con el neerlandés como titular, esta vez en la banda, y Trent que regresó tras el descanso en el puesto de lateral, aunque en esta ocasión fue el exjugador del Inter quien disputó los noventa minutos completos.
El talento de Dumfries le otorgó una ligera ventaja al inicio de la temporada, además de encajar en el modelo ideal del jugador que el técnico portugués convierte en un guerrero, pese a que no mostró lo mejor de sí durante la pretemporada.
Trent, por su parte, se mostró en su máxima concentración, cómodo y ansioso por reivindicarse en el Real Madrid, tras su primera temporada, en la que sufrió mucho.
La misma situación se repite en la línea de ataque, concretamente en el puesto de delantero centro, donde el tiempo de juego en los dos últimos partidos se repartió de forma casi equitativa entre Endrick y Carlos Espí.
Mourinho sembró la duda de manera deliberada, cambiando los nombres y las alineaciones sin decantarse por ninguna, obligando a todos a competir hasta el último momento de la pretemporada.
Aún queda pendiente la decisión final sobre los puestos de lateral derecho y de delantero suplente, y esa incertidumbre es la mejor arma del técnico portugués para sacar el máximo partido a un equipo que todavía está en desarrollo.