El comportamiento de Álvaro Arbeloa, entrenador del Fulham, ayer en Málaga, durante un partido amistoso, provocó un amplio malestar en España, y la prensa se burló del exjugador del Real Madrid, que ordenó a sus jugadores abandonar el campo antes del final del encuentro.
El Fulham, dirigido por su nuevo entrenador Álvaro Arbeloa, se retiró de un partido amistoso de preparación para el inicio de la nueva temporada, dejando que el Málaga se proclamara campeón de la Copa Costa del Sol sin disputar la tanda de penaltis.
El partido terminó con empate (2-2) en el tiempo reglamentario, pero los hombres del entrenador Álvaro Arbeloa, que recibió una tarjeta roja, decidieron no participar en la tanda de penaltis tras señalarse un penalti en su contra en el minuto 90.
El enfado de Arbeloa fue tan grande que recibió una tarjeta roja e instó a sus jugadores a abandonar el campo en protesta contra el árbitro, pero el problema fue que el partido se resolvería por penaltis.
Íñigo Jauregui se adelantó para iniciar esos lanzamientos ante la portería vacía y marcó, y la afición de La Rosaleda estalló de júbilo con la Copa Costa del Sol, aunque con algo de sorna.
Según el sitio web "[Foot Mercato](https://www.footmercato.net/a9223209279313007932-alvaro-arbeloa-devient-la-risee-de-lespagne)", desde las gradas se alzaron los cánticos de "¿Dónde está Arbeloa? ¿Dónde está Arbeloa?", sobre todo porque fue él quien empezó todo.
El diario "As" calificó lo ocurrido de "fracaso estrepitoso", mientras que el diario "Marca" lo describió como una "humillación" y una "lamentable falta de respeto".
Los dos nuevos jugadores que Arbeloa incorporó del Real Madrid, Gonzalo García y César Palacios, se negaron a hacer declaraciones tras el partido.
García se limitó a decir "buenas noches" a la prensa, mientras que Palacios fue más sincero, alegando que no conocía el motivo del incidente, cuando dijo: "Sinceramente, no tengo ni la menor idea".
Y por culpa de su entrenador, el Fulham no ofreció una imagen positiva, algo que la prensa española aprovecha hoy intensamente para burlarse de Arbeloa.