El Real Madrid cerró la pretemporada de forma positiva, tras completar sus partidos preparatorios sin derrota, con 3 victorias ante el Ferencváros, el Deportivo y el Schalke, además de un empate con la Fiorentina, lo que le dio al equipo un impulso anímico antes de iniciar su andadura en LaLiga frente al Espanyol la próxima semana.
José Mourinho, director técnico del Real Madrid, señaló en declaraciones recogidas por el canal del club tras la victoria sobre el Schalke que el equipo ofreció un rendimiento positivo tanto a nivel colectivo como individual, y subrayó que las ideas tácticas comenzaron a aclararse de forma gradual, pese a la diferencia en el grado de preparación entre los jugadores que se incorporaron pronto y otros que se sumaron al equipo de forma tardía.
El técnico portugués explicó que los jugadores que iniciaron la pretemporada desde el primer día disputaron cerca de 30 sesiones de entrenamiento y 6 partidos, mientras que algunos de los recién incorporados se limitaron a solo 3 o 4 sesiones, lo que explica la diferencia en el ritmo, el entusiasmo y la capacidad de resistencia; no obstante, recalcó que el grupo avanza bien desde el punto de vista táctico.
Mourinho elogió la calidad de los integrantes del equipo, y aseguró que el Real Madrid cuenta con jugadores de distintos niveles de calidad, pero que en la etapa actual se centra en desarrollar al grupo en su conjunto en lugar de evaluar a los individuos, señalando que el equipo ya trabaja de forma destacada con y sin balón.
El técnico portugués también alabó a los nuevos fichajes, pese a la dificultad de integrarse rápidamente en un programa de entrenamiento intenso que incluye dos sesiones diarias, en medio de las altas temperaturas, y aseguró que llegaron con una mentalidad positiva y un evidente deseo de sumarse al grupo.
Mourinho habló asimismo de la manera en que el cuerpo técnico gestiona las cargas físicas y los minutos de participación de los jugadores, explicando que las decisiones relativas a la participación se basan en un análisis científico de los datos, junto con la experiencia del cuerpo técnico y el conocimiento de cada jugador sobre las capacidades de su cuerpo, y recalcó que el equipo llegó a esta etapa de la temporada en buen estado físico.
Tras el enfrentamiento ante el Schalke, disputado en el Veltins-Arena, Mourinho habló también del espíritu que empezó a aparecer dentro del vestuario, señalando que algunos jugadores se preocuparon por regresar a los entrenamientos antes de la fecha fijada para ellos, mientras que otros llegaron el último día de la pretemporada, algo que consideró una muestra del alto nivel de compromiso y del deseo de arrancar.
Mourinho afirmó que el equipo ya empezó a mostrarse como una única unidad, asegurando que la empatía y el espíritu de equipo se han vuelto evidentes dentro del grupo, y que el entusiasmo ya no se limita al cuerpo técnico o a la afición, sino que también está presente entre los propios jugadores.
El técnico portugués concluyó su valoración subrayando la disponibilidad del Real Madrid para el partido inaugural ante el Espanyol, al afirmar que el equipo está "en muy buen estado", en medio de un ambiente de optimismo dentro del club tras una pretemporada sin derrotas.