El Real Madrid ha obtenido enormes ingresos gracias a los jugadores de su cantera durante el actual periodo de fichajes de verano, después de que la recaudación por las ventas de los canteranos se acercara a los 200 millones de euros, en una nueva confirmación del éxito del club español a la hora de convertir la inversión en jóvenes talentos en un recurso económico importante, conservando en varias operaciones un porcentaje de los derechos de los jugadores.
Según informó el diario español "As", el delantero Jacobo Ortega fue el último de los canteranos del Real Madrid que abandonó el club este verano, tras su traspaso al Estrasburgo por 10 millones de euros, con el club conservando un porcentaje de sus derechos, sumándose así esta operación a una serie de traspasos que elevaron el total de los ingresos del club por sus exjugadores a cerca de 200 millones de euros.
El argentino Nico Paz encabeza la lista de las operaciones más lucrativas del Real Madrid, después de que el Como pagara 60 millones de euros por el 50 % de los derechos del jugador que el club blanco aún conservaba, convirtiéndose así en el mayor ingreso individual por las ventas de la cantera este verano.
Gonzalo García ocupó el segundo lugar, tras su traspaso al Fulham por 40 millones de euros, a cambio del 70 % de sus derechos, mientras que su compañero César Palacios se marchó al mismo club inglés por 10 millones de euros, con el Real Madrid conservando una parte de los derechos del jugador.
Asimismo, el Real Madrid recibió 20 millones de euros por el traspaso de Víctor Muñoz del Osasuna al Liverpool, tras conservar el club una parte de los derechos del jugador, mientras que el valor del traspaso de Mario Gila al Milan alcanzó los 15 millones de euros, la misma cantidad que el club obtuvo por el traspaso de Álvaro Rodríguez al Bournemouth.
La lista de operaciones incluyó también a Álex Jiménez, que se marchó al Bournemouth por 10 millones de euros; a Víctor Valdepeñas a la Fiorentina por 8 millones de euros; a Fran García al Real Betis por 4 millones de euros; además de Mario Martín, que se marchó al Getafe por 3,5 millones de euros, y Fran González, que se fue al Sevilla por 3 millones de euros.
Estos movimientos reflejan la estrategia del Real Madrid en el trato con los canteranos de su academia, ya que el rendimiento del desarrollo de talentos no se limita a aprovecharlos dentro del primer equipo, sino que se extiende a la obtención de grandes beneficios económicos cuando se traspasan a otros clubes, conservando a veces un porcentaje de los derechos de los jugadores, lo que permite al club lograr ingresos adicionales en el futuro.