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Qué hizo
Vinicius Junior encendió el ambiente en el duelo entre el Real Madrid y el Espanyol en el estadio RCDE, después de protagonizar más de un rifirrafe desde los primeros minutos, convirtiéndose en uno de los principales focos del partido más allá del terreno de juego.
Las tensiones comenzaron apenas a los 3 minutos, cuando el delantero brasileño se enzarzó con Cala, tras recibir una patada mientras estaba en el suelo, antes de que los encontronazos entre ambos se reprodujeran más tarde. Después, se vio envuelto en otra disputa con uno de los jugadores del Espanyol cerca del minuto 30.
El ambiente de tensión no se detuvo en los roces con los jugadores locales, ya que Vinicius hizo gestos hacia la afición del Espanyol, pidiéndoles que continuaran con los cánticos y las provocaciones hacia él, a lo que los aficionados respondieron con un cántico colectivo titulado «balón de playa».
La crisis volvió a intensificarse entre Vinicius y Cala, después de que el árbitro mostrara la tarjeta amarilla a cada uno de ellos tras un nuevo rifirrafe, una decisión que enfureció al jugador del Real Madrid, quien se dirigió al árbitro para protestar por la sanción.
Los compañeros de Vinicius intervinieron rápidamente para apartarlo del árbitro y poner fin a la situación, ante el temor de que el jugador perdiera los nervios y recibiera otra tarjeta que amenazara su continuidad en el partido, de modo que el ambiente del encuentro se mantuvo encendido desde sus primeros minutos.