Con una calma calculada y bajo una estrecha vigilancia de cada movimiento del mercado, el Real Madrid se prepara para afrontar el tramo final del periodo de fichajes veraniego, aferrado a una postura firme que aparenta cierre pero que en el fondo esconde una extrema cautela.
El mercado estival entra en su última y decisiva semana, ya que el telón cae oficialmente el 1 de septiembre a las 23:59, la fecha límite para que los clubes cierren cualquier nueva incorporación.
Según el diario español "[Mundo Deportivo](https://www.mundodeportivo.com/futbol/real-madrid/20260824/1004218899/asi-encara-real-madrid-recta-final-mercado-fichajes.html)", en principio, el Real Madrid da por cerrado el capítulo de fichajes. La dirección del club y el técnico José Mourinho aseguran en cada ocasión que el equipo está completo, y expresan su plena satisfacción con la plantilla actual.
Durante este verano, el club reforzó sus filas con seis potentes fichajes que incluyeron a Cucurella, Konaté, Bernardo Silva, Diomandé, Espay y Dumfries, además de la contratación del propio Mourinho como entrenador del equipo.
Pese a esa aparente plantilla cerrada, la realidad en los despachos de Valdebebas es más compleja, ya que el club considera el mercado cerrado, pero no de forma tajante y definitiva. Hay una puerta entreabierta que se ha dejado a propósito, y solo se abrirá en un caso: la salida de alguno de los jugadores de la plantilla actual.
Las miradas se dirigen actualmente hacia dos nombres que encabezan la lista de posibles candidatos a marcharse, Eduardo Camavinga y Raúl Asencio, pero hasta este momento ninguno de los jugadores muestra deseo de irse, especialmente la estrella francesa, que se aferra a quedarse.
Por el contrario, el defensa continúa disponible en el mercado, donde su agente Jorge Mendes trabaja para encontrarle un nuevo destino, aunque la lesión que sufre actualmente complica enormemente su salida.
Por este motivo, el Real Madrid vive un estado de expectación activa, en el que la dirección observa el mercado de cerca, con especial atención a las posiciones del centro del campo y del eje de la defensa, ante cualquier giro inesperado en la situación de Camavinga y Asencio, o por si llega una oferta tentadora e inesperada por alguno de los jugadores durante las últimas horas del mercado.