José Mourinho pretende aprovechar el arranque positivo del Real Madrid en LaLiga, exigiendo a sus jugadores que sigan sumando puntos durante el próximo periodo, en un momento en el que el técnico portugués trabaja para elevar los niveles de forma física y lograr la compenetración entre los elementos del equipo.
Mourinho se enfrenta, según el diario español "As", a un desafío temprano que consiste en la disparidad de la preparación física entre los jugadores del Real Madrid, después de que algunos elementos comenzaran la pretemporada con un número mucho mayor de sesiones de entrenamiento en comparación con sus compañeros.
Esta diferencia se aprecia entre jugadores como Huijsen, Valverde, Güler y Dumfries, y otros como Mbappé, Bellingham, Konaté y Cucurella.
A pesar de estas dificultades, Mourinho mostró su satisfacción por lo que ofreció su equipo en ataque ante el Espanyol, especialmente durante la victoria por 2-1, al considerar que el Real Madrid logró imponer gradualmente su estilo en el partido, pese a que su rival estaba más preparado, tras haber realizado una pretemporada colectiva que se extendió durante semanas y sin que ninguno de sus jugadores hubiera participado en el Mundial.
El técnico portugués aún necesita trabajar para perfeccionar las transiciones ofensivas y defensivas, que representan un elemento fundamental en sus ideas tácticas, pero es consciente de que alcanzar la compenetración plena requerirá más tiempo y trabajo.
En contrapartida, Mourinho ha empezado a inculcar una nueva cultura dentro del vestuario, basada en la competitividad, la ambición y las ganas de ganar, aprovechando la sed de un grupo de sus jugadores por conquistar títulos tras dos temporadas sin coronarse en los grandes torneos, encabezados por la Liga de Campeones de Europa, LaLiga y la Copa del Rey.
Y aunque el inicio no fue ideal desde el punto de vista técnico, los números reflejan la fortaleza del carácter del equipo, después de que el Real Madrid superara al Espanyol en el número de duelos individuales ganados, 63 frente a 51, en recuperaciones rápidas, 22 frente a 17, así como en recuperación del balón, 60 frente a 55.
Mourinho trabaja también para afianzar un sistema que se apoya en las exigencias diarias, la disciplina y la solidaridad entre todos los jugadores, algo que se reflejó en las palabras de Courtois tras la victoria, cuando elogió la disciplina del equipo y afirmó que los jugadores del Real Madrid han empezado a trabajar en una sola dirección.
El guardameta belga dijo: "Todos trabajan en una sola dirección", en referencia al estado de compromiso que Mourinho busca afianzar dentro del equipo.
Sumar puntos cobra mayor importancia para el Real Madrid durante la próxima etapa, ya que el equipo disputará 7 partidos antes del parón internacional, 4 de ellos fuera de casa, ante el Espanyol y luego el Real Betis, el Elche y el Atlético de Madrid.
Con la continua mejora de la preparación física y la creciente compenetración entre los jugadores, Mourinho espera que el difícil comienzo se convierta en la base de una temporada más sólida, especialmente a la espera del regreso de Éder Militão tras el parón, algo que otorga al técnico portugués una opción adicional en su alineación.